A mitad de camino






Este lugar pretende ser "una bocanada de aire fresco" para todo aquel que se acerque y participe. Un lugar de encuentro, donde se carguen las pilas con energía positiva.

Donde nos ayude a ver las cosas de otra manera, y por ende, nos haga disfrutar de la vida, nuestro mayor don.
Un sitio que te permita contactar con la naturaleza.

Trabajar los pensamientos, mejorar las emociones, disfrutar de sensaciones.... para conseguir ser feliz.

Ser positivo siempre pretende pues, dar "esa mano amiga" que en alguna ocasión todos necesitamos.







domingo, 22 de mayo de 2011

Nueve de abril de 2005



Hoy contamos con el Testimonio+++ de mi amigo vizcaíno, Fernando, del bloghttp://rincondeljoker.blogspot.com/. Nos cuenta la relación que tuvo con su padre y el final del mismo, en 2005. Es un relato duro, emotivo que encierra un gran mensaje y del cual se extrae una gran lección. Os lo recomiendo.



Mi relación con mi padre siempre fue muy tensa, incluso hubo un momento en mi vida en que llegué a la conclusión de que éramos incompatibles. Por esa razón, y después de infinidad de discusiones también llegué a la conclusión de que no le quería.Esta última era mas bien un "consuelo engañoso"para mi mismo; le quería, claro, pero mas bien por todas las vivencias que tuve con él en mi niñez, aunque no fueron tampoco especialmente buenas.


¡Qué cosas nos guarda a veces el destino!. Hacía escasos meses que había perdido a mi madre (pobrecilla). Me encontraba en un bar, precisamente hablando con un amigo de lo difícil que nos lo estaba poniendo mi padre; le dije: Me duele decirlo, pero lo mejor que le podía pasar a mi padre es que muriera, me está amargando la vida.


Salimos del bar y sonó el móvil. Era mi hermana. A mi padre le acababan de diagnosticar un cáncer de pulmón y le daban mes y medio de vida, como mucho...

Lo cierto es que en ese momento me sentí cruel, y en cierto modo hasta culpable, por lo que dije minutos antes.


Los días posteriores, fueron muy duros. Lo fuimos a buscar a Extremadura; lo trajimos en mi coche. El tratamiento de ésta enfermedad y ver decaer de esa manera a alguien es para corazones fuertes.

Tal y como nos advirtieron, la enfermedad avanzaba a pasos agigantados.

Para sus últimos días, conseguimos que le admitieran en un centro de enfermos terminales. La atención era muy buena.

Sólo somos dos hermanos y los turnos eran matadores: Veinticuatro horas cada uno.

Aquella mañana, del día nueve de abril, llegué como en anteriores, para que mi hermana marchara a su casa y descansar para hacer su turno al día siguiente.

Me lo advirtió: Está como nunca, dice que quiere escapar, que aquí le quieren matar. Se lo comentó a la psicóloga y ésta le advirtió que le diéramos la razón, que marcharía, pero que hasta el lunes no se podían hacer los papeles para el alta (era sábado), el lunes ya se pensaría algo.


Nada más salir mi hermana por la puerta, me dirigí hacia él. Miraba por la ventana: Me voy, decía; si me ayudas, bien, si no, me escaparé yo solo. Intenté disuadirle, quitarle esa idea. Se volvió; me miró con una cara de odio, que aún sigo viendo en mis pesadillas...Cuanto más intentaba calmarlo, peor se ponía...Fui hasta el enfermero que en ese momento estaba de guardia y me dijo que si seguía, le pondrían un calmante...Para cuando volví a la habitación la cosa estaba peor aún: Ya por entonces mi padre no se podía levantar y menos aún, andar. Pero sin entender cómo, se había desplazado hasta la silla de ruedas.


¿Entonces no me ayudas?, haz lo que quieras – dijo. Y con la misma se levantó, y ante mi incredulidad se dispuso a ponerse las zapatillas. Yo estaba convencido de que en segundos se volvería a sentar por agotamiento, así es que le ayudé a ponerse las zapatillas. No pude creer lo que veían mis ojos, salió andando de la habitación; yo caminaba a su lado, ni siquiera le podía ayudar porque no me dejaba. Al salir de la habitación le hice una señal al enfermero. Le tuvimos que meter a la fuerza en la habitación. Los minutos siguientes fueron terribles. Le tuvieron que pinchar varias veces, pero su ira en ese momento era tan grande, que nada le calmaba.- Le hemos puesto calmantes como para dormir a un elefante, no puede tardar en dormirse. Desprende tanta adrenalina que neutraliza cualquier calmante - dijo.


Se equivocaba. Mi padre por entonces me gritaba: Ya me han drogado, ¿lo ves?, y tú qué haces ahí, también estás con ellos. ¡Vete!...

Los gritos seguían y cada vez eran peores y más ofensivos.


Vinieron varios celadores, creo recordar que cuatro mas el enfermero para atarlo. Me mandaron salir de la habitación. Salí, no sin antes ver como mi padre sacudía un puñetazo a un celador.

Para cuando volví a entrar, la escena era horrible. Mi padre estaba totalmente atado a la cama. Le rodeaban correas por tórax, brazos, piernas....!Vete!-repetía-¿Para qué te quiero aquí ya?-Márchate.


El resto del día no me volvió a dirigir la palabra. Tampoco en los días posteriores. Mi hermana, que veía esto, y se daba cuenta de lo que me dolía, en una ocasión le intentó convencer de que yo no hice nada por mal de él. A duras penas consiguió que me besara, pero no fue un beso en sí: Tan solo puso sus labios en mi cara con resignación.


Diez días después falleció.

Eso es lo último que oí de mi padre.


Todavía hoy me persiguen pesadillas, que de alguna manera me dicen que no quedé en paz con él.

Fernando. (15 de octubre de 2006)


Fernando me transmite que quisiera que éste duro texto que escribíó pudiera servir para dos cosas:

- La primera es para aquell@s que fuman; para que vean una pequeña parte de lo que se puede llegar a vivir con una enfermedad así, causada por el tabaco.

- La segunda creo que es más factible; y es que si tenéis hijos, sepáis siempre premiarles, valorarles, las cosas que hagan bien, y no caigáis en el error de, pretendiendo "educarles", decirles sólo lo que hacen mal.

67 comentarios:

Jabo dijo...

Muchas gracias Fernando por haberme permitido editar aquí este magnífico Testimonio+++ que escribiste hace ya tiempo y publicaste en tu blog. Es tan bueno, rico y emotivo, que para mi es una gran satisfacción reproducirlo en este blog.
Encierra una gran enseñanza que estoy seguro captarán quienes lo lean.
Espero que hoy ya consideres que estas en paz con él ya que hiciste todo lo que pudiste.

Por mi parte, dejé hace ya 4 años la lacra del tabaco y se valorar las cosas que hacen bien los hijos. Además, disfruto a tope la relación con el padre.
Abrazo. Jabo

Alma Enamorada dijo...

Una historia muy triste Jabo...el tabaco causa mucho daño, gracias a Dios yo no tengo ese vicio...Hoy Fernando debe de sentirse tranquilo y no debe tener remordimientos él hizo todo lo que estaba en sus manos...no se puede luchar contra la voluntad de Dios.

Un abrazo grande para ambos y gracias por compartir esta historia , me deja una buena enseñanza...feliz fin de semana

Marina dijo...

Hola Fernando. Me alegro de haber venido al blog de Jabo, el único que puedo visitar esta noche, es tarde y debo acostarme.

Lo que cuentas…verás yo tenía una relación fantástica con mi padre, pero era cuando yo era pequeña, como tú. Le adoraba y me adoraba. Pero después crecí y, como éramos tan parecidos, la cosa se torció, tanto, que me fui a vivir a la otra punta del mundo mundial. Volví, me casé…pero ya nunca nada volvió a ser como antes. Murió joven, de enfisema pulmonar por el tabaco. Fue su decisión.
No te sientas culpable porque cada uno es responsable de su vida y de sus afectos. Él eligió y tú tb. Estuviste con él cuando pudiste haber elegido no estar. Nada de culpabilidades ajenas, bastante tenemos con lo que hacemos mal para cargar, además, con lo que hacemos bien. No se puede ser culpable de ser uno mismo y mucho menos de hacer las cosas bien. Enhorabuena por ser como eres.
Respecto al tabaco…Ya has leído.

Respecto a lo de los hijos, yo soy como Jabo, les digo a mis hijas continuamente lo que hacen bien, pero sobre todo les digo y les hago saber cuánto les quiero, porque realmente las adoro y me lo paso genial con ellas.
Te voy a contar un secreto. Soy maestra y me encanta llamar a los padres de mis alumnos para hablArlesbien de ellos. Se quedan sorprendidos, porque llegan pensando que sus hijos han armado alguna y se quedan muy sorprendidos cuando les digo que no, que van bien, que son estupendos y me aprueban todo y que les llamo para contárselo. ¿Sólo hay que hablar con los padres de lo malo de sus hijos? ME NIEGO.

Ufff, menudo rollo, lo siento pero el tema da para mucho.

Te dejo un beso y una sonrisa.

luzysolyluna dijo...

Hola Fernando: buf...... que duro,, la verdad, te entiendo y comprendo tu dolor. El cancer es una enfermedad muy dura para el que la padece y los familiares, pero aun mas para los que los cuidan. Y mas de esta forma que fue.
Al ser un proceso de tan poco tiempo, todo les sucede muy rapido, pasan por varias estados mentales, negacion, rabia, dolor, miedo, tienen un coctel molotov, a nivel sentimientos, mente reacciones fisicas, y los medicamentos causan muchas cosas. No creo que tu padre tuviera rabia hacia ti, o te odiara, LA TENIA A LA VIDA: su esposa muerta hace poco, ahora todo lo que le pasaba. El estar sin fumar les afecta a nivel caracter y fisico. Yo comprendo lo que pasa una persona al dejar de fumar, porque soy ex-fumadora va para 3 años. Imaginate estando normal lo que afecta, yo estaba insoportable, mas cuando hay una enfermedad. Comprendo lo que explicas de tu padre, perdonalo y comprende que a lo mejor al el lo educaron asi. Lo bueno es que tu no seas asi. Tu no le odias, seguro, porque eres buena persona, es una defensa.
Mi marido murio en 3 meses de cancer tambien, y tuvo momentos al prinicipiom, que se ponia conmigo insoportable, dejo de fumar de repente, eso afecta, y muchas cosas , se encontraba mal, no le decian lo que tenia, pues no lo sabian, Con todo el mundo era amable y educado, pero cuando llegaba yo, habia momentos que estaba insoportable, Por que?, porque desahogaba toda la presion, conmigo, porque con alguien tenia que hacerlo, el sabia que yo le comprenderia, yo llore a escondidas alguna vez, y hasta me hizo sentir mal, Pero fueron momentos, en que su mente su cuerpo se adaptaba a todo. Luego ya cambio, y ya fue de otra manera. Tranquilo, sereno, con una fuerza ..YO ESTABA TAMBIEN ACEPTANDO Y VIVIENDO TODO LO QUE ESTABA PASANDO TAN RAPIDO, TENIA MI PROCESO. Tu padre seguro te eligio a ti, porque sabia que lo soportarias mejor, que tu hermana. Creo que lo que le paso tambien, esa violencia fue que la medicacion afecta. Y si ya era una persona dificil en su caracter.
Son escenas muy fuertes y dificiles de olvidar,lo siento mucho, de verdad, a mi me ayudo mucho la asociacion del cancer, a resolver mis dudas, culpabilidades (que aunque lo hagas perfecto y todos te digan que lo hicisite todo bien, te culpas por aquello o lo otro, una vez se van, el cuidador que queda, sobre todo, el que ha llevado el apoyo o desahogo, de esa persona, queda triturado, dudas, culpabildiades, y si le hubiera dicho aquello y si hubiera dicho lo otro, dolor , rabia, pena tristeza. Otro coctel, que pagas con alguien de al lado.) Te aconsejo que aunque hayan pasado años, acudas a una asociacion del cancer, a un psicologo, ellos tienen miles de casos y te ayudaran a recuperarte de eso. Yo conozco algun caso que ya han paso 25 años de la muerte del ser querido por cancer, y estan tocados, porque en su momento no desahagaron o hablaron con alguien, y vivieron cosas muy duras, y luego una vez muerta la persona, vienen las dudas, et..... y no hay nadie que lo sepa entender, por eso la asociacion funciona tambien.
Perdonale, y perdonate a ti, porque seguro en el fondo te culpas de algo, los dos vivisteis moemntos duros, y actuasteis como pudisteis segun sabias o podiais, Somos humanos, nos vemos en procesos tan fuertes, y actuamos como podemos, no somos culpables. La culpa hace mucho daño. Hacemos lo que podemos segun podemos.

ESTA ES MI HUMILDE OPINION, FERNANDO, ESPERO NO OFENDERTE EN NADA, YO SOLO ESPERO AYUDARTE.

Te deseo de todo corazon, tu corazon se vacie de tu pena, tu mente de imagenes duras, y recuerdos dolorosos, y el hablar aqui, te traiga paz a tu vida, corazon y alma. Ellos desde donde estan son felices si nos ven olvidar y ser felices.

Recibe mi cariño, y comprension, y si necesitas hablar ya sabes mi mail. Eres muy valiente para escribir todos estos sentimientos y experiencia. Un abrazo.

Sara O. Durán dijo...

Fernando: Gracias por tus dos intenciones hacia quienes te leamos.
Deseo con toda mi alma, que ya no te asalten esas pesadillas, y que puedas perdonar a tu padre.
Tu no sabes el grado de insatisfacción y de frustración que tuviera para tratarte mal, pero si puedes imaginarlas, con todo y el daño que pudo causarte.
Pero lo más importante es que ya no guardes ni una pizquita de remordimiento por tu manera de reaccionar ante sus actos contra tí.
Él se fue ya y tú tienes que vivir plenamente. Lo que tu pensaste o sentiste, él se lo ganó. Perdona y libérate, reaccionaste como cualquiera en tu lugar lo hubiera hecho. Tampoco le guardes rencor, al contrario compadécete de él.
Suele suceder que padres espiritualmente inferiores, tienen hijos superiores, y por su incapacidad para crecer, tratan de disminuirlos, eso te sucedió.
Te mando mi más cariñoso y reparador abrazo. Y a ti Jabo, por supuesto otro abrazo.

Mabel dijo...

Ay Dios mío que testimonio fuerte!.
Fernando no tienes porque echarte culpas, piensa que todo lo que hiciste en su momento pensaste que fue lo mejor, y si hoy te parece que algo te quedó en el tintero o pensás que te equivocaste no es correcto que te jusgues a ti mismo. Tu padre estaba enojado con el mismo y sus errores y esa gran agresividad también es propia de la enfermedad y no de un papá. El no te odiaba, se odiaba a si mismo, y descargaba su ira en quienes más quería.
No te sientas mal ni con culpas, vos no eras responsable de los errores de tu papá. Perdónalo y sobre todo perdónate. Es muy triste lo que has visto y has oído los últimos días de él, pero jamás pienses que ha sido tu culpa. Todos hemos pasado por una situación parecida y créeme que no va a ver uno que no te comprenda y te diga lo mismo.
Comienza a liberarte de a poco.
Valorar, reconocer y alabar las cosas buenas de los hijos los enriquece y los predispone a ser cada día mejor persona y a mantener un vínculo maravilloso con ellos.
Fernando te deseo lo mejor y que encuentres la paz que te mereces.
Jabo, gracias una vez más por sorprendernos con estos testimonios maravillosos
Abrazo a los dos

apm dijo...

!Que triste!, !qué tristisimo!, !pero qué tremendo!... en estos momentos no me siento con fuerzas para escribir sobre situaciones así porque andamos de médicos con mi madre, pero lo vivido por Fernando y su padre es doloroso y tremendo, un testimonio duro, sí, del que desde luego, aprender.

Jabo, mil besitos gordos (para Fernando, otros mil)

Adriana Alba dijo...

Un fuerte abrazo para los dos.

Las heridas siempre sanan si perdonamos y nos perdonamos.

los caminos que transitamos siempre nos dejan aprendizaje.

Fernando dijo...

JABO: En primer lugar te agradezco enormemente que hayas dado la opción de abrir a más gente el texto que en su día escribí y de éste modo también pueda servir de lección a más gente.
Me alegra que seas así con los tuyos y que hayas dejado el tabaco; tu cuerpo y tu familia te lo agradecerán.
Un abrazo Jabo.

Fernando dijo...

ALMA ENAMORADA: Sí, por suerte a día de hoy ya estoy mucho más tranquilo. El tiempo, tal y como cuentan, lo cura todo, o casi todo.
Saludos.

Fernando dijo...

MARINA: Tu comentario me parece muy sabio, a la vez que me siento identificadísimo con la relación que tuviste con tu padre.
Yo de niño también lo tenía como a un Dios, era mi Dios. A medida que yo crecía, mi Dios se desmoronaba por momentos, e iba descubriendo que no era tal. Se fué de manera parecida al tuyo.
Quizá por todas esas similitudes me encanta lo que dices después: Muchas gracias.
En cuanto a lo de tus alumnos, al igual que con los hijos, es perfecto. Claro, tampoco se trata solo de elogiar; o sea, ni blanco ni negro. Pero lo que está claro es que ni a unos ni a otros se les debe "recordar día a día" lo que hacen mal.
No es ningún rollo lo que has escrito, es más, en cuanto acabe de responder a todos los comentarios que hay hasta el momento te releeré.
Gracias, un saludo.

Fernando dijo...

LUZYSOLYLUNA: Has sido muy amable dedicando tanto tiempo a responderme. Y te agradezco mucho tus consejos. Por suerte de ésto hace ya unos años. El texto que aquí se publica lo escribí en octubre de 2006, y por suerte lo he superado.
No fué por esa asociación, que es una pena que en aquel momento no se me ocurriera acudir a ellos. Fue gracias a la gente que me rodeó y sobre todo a mis hijos. Los hijos inconscientemente en momentos así pueden ser el mejor psicólogo, así como personas muy especiales, y que nos damos cuenta de que lo son en momentos así.
Lo de tu marido también tuvo que ser terrible. Apóyate en toda esa gente especial. No tienen por qué ser docenas; quizá solo sean 3,4...o sólo una, pero deja que te ayuden, y el tiempo hará lo demás.
Muchas gracias por tu apoyo y dedicación en tu respuesta.
Un abrazo Luzi !

Fernando dijo...

SARA O. DURÁN: Decirte que ya no me asaltan esas pesadillas sería mucho. Pero la verdad es que ya es muy esporádicamente. Ahora puede tratarse de una vez al año, y en su momento eran casi diarias.
¿Rencor?, si te soy sincero, y me gusta serlo; sí tengo un poco de rencor. Posiblemente no sea justo. Posiblemente también, sea malo para mí. Pero siempre que me paro a pensar, llego a la conclusión de que por mucho que me torturase una enfermedad, por mucho que tuviesen efectos secundarios los medicamentos, sí, podría hablar mal a lo míos, podría chillarles, pero no moriría haciéndoles ver que ellos son culpables: No moriría en paz sabiendo que los dejo hechos unos desgraciados.
Como ves, digo que lo tengo superado, pero aún me sale rabia de dentro al hablar de ello...
Gracias por comentar, y quédate con mis dos intenciones.
Un saludo.

Fernando dijo...

MABEL: Como bien dices, me quedo con sacar algo bueno de todo lo que pasó. Y saco eso: Educar a mis hijos sabiendo valorar lo que hacen bien. Elogiando sus grandes acciones. También publicar ésto y hacerlo ver al máximo posible de personas para que sirva al menos de lección a quien sea.
Y para esos que aún fuman, para que valoren una vez más el dejarlo ( y si es la definitiva, mejor).
Quizá desde que lo publiqué en mi blog, no ha llegado un comentario que me encantaría, y es que alguien me dijera que leyéndolo ha dejado de fumar, o ha sido el paso que le hacía falta para hacerlo.
Muchas gracias por tu apoyo y tu respuesta.
Saludos.

Fernando dijo...

APM: Siento mucho tu situación. Valoro aún más tu respuesta viviendo un mal momento con tu madre.
Mucha suerte y mucho ánimo, ok?. Besos.

Fernando dijo...

ADRIANA ALBA: La verdad es que ya ves, hasta de lo más terrible se puede aprender.
Gracias.

Alma Ragatzzi dijo...

A pesar de la tristeza que encierra, me ha encantado leer esta historia.
De las dos enseñanzas, me quedo con la segunda, la cual intento practicar de la mejor forma que puedo con mi hijo desde que era pequeño. La primera, sin negar su parte de razón, lo siento, pero no me sirve. He visto morir a mi madre hace dos años en tan sólo 15 días de un cáncer fulminante de laringe, sin haber fumado ni bebido jamás.
Cuando la ingresaron en la planta para hacerle las pruebas y aún cuando no teníamos el diagnóstico definitivo, recuerdo que me dijo mi padre: Ahora, cuando tú veas los casos que hay aquí y cómo sufren, es cuando vas a dejar de fumar. Quince días después, al firmar la defunción de mi madre, le dije: Mamá no fumaba ni bebía, seguía su dieta para la diabetes al pie de la letra y caminaba muy a su pesar durante una hora diaria para estar mejor. Sin embargo, no ha tenido ni una sóla oportunidad, ni siquiera la posiblidad de luchar para vencer. Ahora es cuando no voy a dejar de fumar.

Un abrazo y gracias por esta entrada.

Jabo dijo...

Hola y bienvenida a este blog, Alma Ragatzzi, donde pretendemos apoyar y cargar las pilas con energía positiva. Espero estés a gusto entre nosotros.
Muchas gracias por tu apoyo al Testimonio+++ (así llamamos aquí a los testimonios positivos que hacen los propios seguidores), de Fernando.
Siento mucho lo que relatas de tu madre, y que no tengáis aún la causa del porque de esa enfermedad. Pero Alma, yo dejé de fumar hace ya 4 años, y te aseguro que es una de la mejores decisiones de mi vida, así que siempre te animaré a que lo hagas.
Abrazo. Jabo

David C. dijo...

Conmovedora historia. Me dejo reflexionando.

Fibonacci dijo...

Una historia muy dura,la verdad es que no se que contestarte a esto, mi experiencia con mis padres fue maravillosa, aún a pesar de los años que me faltan los hecho mucho de menos, a mi madre por unas cosas y a mi padre porque era mi amigo además de mi padre...yo fumo, se que es malo, he visto muchos casos deenfermedad a causa del tabaco, pero aún así lo sigo haciendo, es mi único vicio...espero algún dia tener la fuerza de voluntad suficiente para dejarlo...un saludo amigo...y no te torture, la enfermedad hace que se digan cosas que no se sienten.

Fernando dijo...

ALMA RAGATZI: Ese razonamiento tuyo no es real en absoluto, y tú lo sabes. Otra cosa es que ese duro momento que viviste haga que tengas una especie de rebeldía hacia cuidarse, ya que a tu madre no le sirvió.
No quiero que te enfades conmigo por lo que te digo. Pero ese razonamiento es como el que va todos los días a 180 con el coche, se le mata un familiar circulando a 40, y su conclusión sea que es mejor ir a 180.
Quisiera que recapacitaras y te tomaras en serio lo de dejar de fumar.
Sólo me resta repetirte que no quiero que te tomes a mal nada de lo que te he dicho, y agradecerte que hayas comentado.

Fernando dijo...

DAVID: Gracias, me conformo con eso.

Fernando dijo...

FIBONACCI: Bueno, a mí me compensa recordar a la madre más buena que pude tener.
Y lo del tabaco no es tu único vicio, que se que las mujeres te vuelven loco, jajajaja....
Bueno, en serio, al menos piensa lo de dejarlo, ok?
Un abrazo !

Asun dijo...

Fernando, no creo que te tengas que sentir culpable de nada, tú hiciste lo que pudiste; y él, teniendo en cuenta las circunstancias (la perdida de su mujer, el diagnóstico de su enfermedad, la no aceptación de que la vida se le iba, la mala relación que teníais de antes...) y el cómo él habría sido educado en su infancia; pienso que también hizo las cosas como pudo, que por desgracia no fueron de la mejor manera que a ti te habría gustado, pero piensa que si no hizo las cosas mejor es porque no supo, no porque no quiso.

Sólo entendiéndolo así podemos llegar a perdonar, tanto a él como a nosotros mismos, y de esa forma podremos llegar a dejar de sentirnos culpables de algo que no lo somos.

Estoy totalmente de acuerdo contigo en que a los niños hay que valorarles y hacerles ver las cosas que hacen bien, si no iremos poco a poco minando su autoestima.
Incluso cuando haya que corregirles en algo que hayan hecho mal se puede hacer de muy distintas formas. No es lo mismo decir: eres un inútil y esto lo has hecho mal, no sirves para nada; que decir: esto que has hecho no está bien, tienes que corregir tu comportamiento, o tu trabajo, o lo que sea, dependiendo de cual sea el tema.

Un abrazo

Cecy dijo...

Lo sigo a Fernando, porque es un excelente artista y sensible. Leí en su oportunidad cuando publico esta entrada y vuelvo a sentir lo mismo. Agradecimiento a el por confiarnos tan intima situación.
También me hizo reflexionar.
Y a principio de este año deje de fumar.
Llevo cuatro meses y con muchos beneficios.
Gracias Fernando. Gracias Jabo.

Un abrazo grande a ambos.

Sara O. Durán dijo...

Fernando,

Solo recuerda que el rencor también te puede llevar a una enfermedad similar. Y tienes que sanarlo para vivir.

Él lo merece, ni que decir sobre ello. Pero tú no lo mereces, no mereces el rencor, es muy devastador... ya bastante tuviste con lo que te dio. Si al leerlo, hasta uno que ni lo conoció siente coraje hacia él.

Llora, llora más, hasta que esas lágrimas te ayuden a sanar esa herida tan profunda. Son el bálsamo para tu alma. Para que encuentras la vía de desprenderte de ese dolor tan grande.

Visualiza conscientemente esa imagen de las pesadillas, esa que viviste... ese beso a la fuerza, frente a tí y dile: Te perdono el haber sido tan miserable, yo no seré como tú, ya no podrás hacerme más daño. Por eso te perdono.

Tal vez él no merezca tu perdón... Pero tú si mereces perdonar, para vivir con todo el amor propio posible y recibir amor de otras fuentes, que tal vez ese dolor no te ha dejado ver ni recibir a cabalidad.

Tienes la oportunidad de perecer en una agonía interminable, de vivir muerto, con el corazón hecho roca, o levantarte a vivir. Demuéstrate y demuéstrale de lo que se perdió contigo, de lo que no pudo disfrutar de tí. De lo que se negó a que le dieras.

Cuando le perdones, ya ni cada año volveras a soñarlo, no lo merece y no le des cabida en tu vida. Desalójalo de tu ser de un solo tirón. ¡Despréndetelo! La vida se nos va muy rápido y hay que aprovechar cada segundo, para obtener lo que realmente nutra tu ser.

Así como tú me recomiendas, Sara, ya apaga ese cigarrillo. Porque fumo. Yo te digo, Fer: Ya apaga ese terrible pasaje de tu vida. Te laceró mucho, ¡si! Pero ya no te sigas dañando tú con los recuerdos. Pero hay que afrontarlo, créate tu conversación cara a cara con ese fantasma, porque ya es un fantasma. Haz tu charla definitiva con él.

Estoy segura de que puedes. Pues ya llevas muy buen tramo recorrido. Solo te hace falta la conclusión definitiva de ese pasaje, con el adiós necesario. Tu eliges cuando... Contéstate esta pregunta ¿Hasta cuando voy a restar mi ser, asiéndome al recuerdo un ser despreciable que ya no tengo?

Ya no hay impedimentos que te perjudiquen, más allá de tus recuerdos.

Es difícil, pero hay que decidirlo. Cuando lo decidas, recibirás de Dios a través de otras personas todo el amor que te compense lo que una persona no te dio. Y vibrarás de felicidad, por haber recostruido tu Yo.

Con cariño.

Fernando dijo...

ASUN: Tienes mucha razón en todo lo que dices, aunque vivir algo así te hace "una muesca" en el cerebro difícil de sanar.
Gracias.

Fernando dijo...

CECY: Si Jabo o yo, o los dos, influenciamos un poco esa decisión me llena de satisfacción, y si no fue así, me alegra igualmente.
Gracias por seguirme Cecy.

Fernando dijo...

SARA O. DURÁN: Vuelvo a leer un comentario inteligentísimo. Cada línea que he leído de lo que has escrito ha dado en el clavo. Y ten por seguro que cuando ya haya comentado toda la gente y vuelva a ver todo lo que me habéis escrito, me pararé atentamente releyendo lo que aquí me has dicho. Muchas gracias.
Mis saludos.

uxue dijo...

Fernando, la culpa es una mochila muy pesada que hay que ir vaciando poco a poco. Olvidar nunca se hace, conozco esa sensación, pero debes convivir con ello de la mejor forma que puedas y sobre todo siendo consciente de que hiciste de corazón lo que pudiste.
Creo que en esos últimos días el dolor de tu padre era tan grande que no sabía cómo expresarlo y lo hacía con las personas que más quería y en especial contigo que era más fuerte de los dos hermanos.
Lo importante es lo que tú sentiste en ese momento hacia tu padre y lo que hiciste por él.
Conciliate ya con tu pasado, no desperdicies más tu vida con las culpas que no acarrean más que sufrimiento inútil y que arrastra consigo a las personas que quieres.
Muy buena suerte y ánimo.
Un abrazo

ISA dijo...

Un testimonio complicado de comentar sin involucrarme también emocionalmente..... seré breve en mi comentario.- Espero hacerme entender bien por ti Fernando, cuando hablamos con amigos solemos abrirnos y descargar un poco con palabras aquello que nos ahoga, eso no quiere decir que cuando dijiste a tu amigo lo de que tu padre debería marchar también le saliera en ese momento el cáncer de pulmón,no te sientas culpable por ello, los hijos solemos querer mucho a los padres, pero también somos egoístas y no por ello malos,dices que algo quedo por hacer con el, por experiencia propia y en estos momentos estamos viviendo algo similar,nos habla mal, nos dice de todo, otras veces no besa con locura, pero eso no nos lo dice ella sino su estado de salud,si te sirve de algo, no te encierres en el recuerdo de las ultimas palabras cuando te echo de su habitación,seguro que cuando se fue te llevaba en su corazón, no se puede vivir con dolor eternamente,aparca ese dolor por sus palabras y recuerdalo en sus buenos momentos seguro que hubieron algunos, un beso.
ISA

Ricard dijo...

Hola Jabo.
Completamente impresionado con el valioso testimonio de Fernando.
Hola Fernando.
Gracias por tu valentia a contarnos tu dramatica experiencia con tan triste desenlace.
Es logico que te sea dificil olvidar una situacion tan dificil, pero debes tener en cuenta que tu padre no era dueño de sus actos.
En estos momentos, su alma esta arrepentida de todo el daño causado y esta deseando que perdones su actitud.
Mentalizate que tu remordimiento no tiene causa y tu actuaste de la mejor manera.
Un placer conocerte y te deseo lo mejor en tu futuro.
Un abrazo, Ricard

Respirando entre palabras. dijo...

Terrible lo vivido, pero excelente tu reflexión.
Justo ayer con uno de mis amigos, que dio una conferencia, habábamos sobre este tema: CIgarrillo, y lo duro que fue para unos chicos(músicos ellos) donde jamás recibieron una palabra de aliento siendo ellos profesores.
Ayudaron, vaya si lo hicieron, a que sus hijos sean personas inseguras durante toda la vida.
Lo del cigarrillo, fue mencionado, por quienes perdieron personas por esta causa.Me incluyo.
Besos y felicitaciones por este post.A pesar del dolor de Fer, creo que sirve de mucho y para muchos.

Carmen Rosa dijo...

Hola FERNANDO
Cuánto se puede aprender de tu testimonio tan fuerte y a la vez valiente que haces y que no todos lo habríamos hecho de esa manera tan frontal. También te han dicho muchas cosas importantes, pero desearía decirte algo que te ayude a sentirte mejor.
Creo que alguien ya mencionó esto, pero quisiera que por un momento te pusieras en lugar de tu padre, pensaras en la niñez que tuvo, los modelos que observó cuando era niño, la vida que llevó tuvo que ser dura para que él tuviera esas actitudes, no aprendió a demostrar su amor, intenta comprenderlo, ponerte en su lugar. Las personas somos diferentes y reaccionamos de diferentes maneras, algunos solo reaccionamos igual a como lo hicieron con nosotros, otros toman la decisión de hacerlo de manera diferente tal como lo has hecho tu. En primer lugar, acepta que tu padre, por alguna razón, no aprendió a dar amor, lo cual no significa que no lo tuviera. Tampoco se trata de que su esencia era mala, el mal absoluto no existe, todas las personas tenemos una parte buena y una mala aunque en diferentes grados, producto del medio en que vivimos, las experiencias que tuvimos, nuestro propio carácter etc. trata de entender todo eso y cuando lo entiendas y te enfoque más en sus parte buena, podrás llegar a perdonarlo desde el fondo de tu alma y eso te liberará para siempre y te quitarás un gran peso de encima, no tienes idea cuánto ganarás a nivel energético. Luego ya recordarás todo sin dolor, sin carga emocional, solo como una lección que por alguna razón tuviste que aprender.
La mayoría de las veces, cuando hay una herida muy profunda, nos aferramos a ese dolor y nos resistimos a soltar lo que nos lastima o a la persona que lo ocasionó, pero es necesario dar ese paso para que logres ser aún un mejor padre de lo que eres porque podrás hablar con el ejemplo. Comprende, acepta, suelta, en resumen ama. Es fácil amar a quien nos trata bien, pero el mayor perfeccionamiento es amar a quien según nuestro concepto no lo merece.
Deseo con todo mi corazón que logres dar ese salto cuántico que te permitirá ser y sentirte más feliz de lo que puedas ser en este momento.
Un abraxo fuerte y sincero, otro para ti mi querido JABO que siempre nos sorprendes con muestras de lo que es la vida.

cuchu dijo...

Fernando, no se si servirá de algo mi opinión; pero dos no bailan si uno no quiere... en tu relato veo que tú hiciste lo que debías, fuiste un buen hijo en esos últimos días. Puede que tu padre en ese momento no se diera cuenta, pero si hay un más allá, lo habrá visto desde allí, con lo cual creo que estás en paz con tu padre... muchos besos por tu entereza.

Esther dijo...

Gracias Fernando por tu testimonio. Yo pase mi adolescencia pensando que mi madre no me quería.la final llegue a comprenderla, pero nos quedaron muchas cosas por decir la una a la otra. Gracias también porque soy fumadora, y aunque estoy concienciada que esa misma enfermedad que se llevo a tu padre me llevara a mi también, pero no soy lo suficientemente fuerte para dejarlo.Bikiños y gracias a los dos. Y Fernando no tengas remordimientos estuviste a su lado hasta el último momento. Bikiños

Fernando dijo...

UXUE: Tienes mucha razón. Lo cierto es que ya estoy muy bien, la cicatriz ahí queda, curándose pero queda; es como tú bien dices, una mochila que se va vaciando.
Muchas gracias.
Agurrak.

Fernando dijo...

ISA: Siento que estés pasando por algo así. Pero por lo que dices, al menos tiene sus más y sus menos y a veces te besa. Después de lo que he contado, mi hermana intentó razonar con él inútilmente y le pidió reiteradamente que me diera un beso. Sólo consiguió que pusiera sus labios en mi cara, pero no me besó...
Te deseo todo lo mejor, y si es posible que lo supere, aún mejor.
Un saludo.

Fernando dijo...

RICARD: Eres muy amable. Esa es la pena, y es que cuando alguien se va, no puede decirnos ya nunca nada.
De todos modos está claro que la vida sigue y hay que ser fuertes.
Un abrazo.

Fernando dijo...

RESPIRANDO ENTRE PALABRAS: Sería estupendo que sirviera para algo o alguien ahora que lo he contado. Me encantaría.

CARMEN ROSA: Claro que me siento mejor. La verdad es que cuando escribí éste texto hace unos años todo era muy reciente, y todo lo que me fué diciendo la gente me sirvió. Ahora han pasado unos años, y lo que me estáis diciendo todos me está dejando mucho mejor.
Mi agradecimiento y saludo.

Fernando dijo...

CUCHU: Tu opinión me sirve, por supuesto, y mucho.
Besos para tí también.

ESTHER: Sé que desde aquí con unas letras no conseguiré que dejes de fumar, pero hazte un favor: Inténtalo, al menos inténtalo, pero con ganas y decisión. La vida son dos días y terminar como terminó mi padre es inhumano, te lo aseguro.
Bicos !

Arwen dijo...

Un texto que hace reflexionar...Fernando por muy dura que sea la vida...siempre piensa que las cosas pasan por algo...y que es para darte una buena enseñanza...se que es duro y piensas que fue tu culpa pero mira dentro de ti y veras que no...tu quisiste estar a su lado y amarlo...y estoy segura que el al final lo comprendió...pero es que el cáncer y el dolor que produce...no deja pensar con el corazón...el seguro que te quería y mucho...gracias por el testimonio eres un cielo por compartirlo y Gracias Jabo...eres el mejor...besosssssss desde Valencia...

Arwen dijo...

Se me olvidaba he vuelto a abrir el universo...espero que te pases alguna vez...eres bienvenido...un abrazo muy cariñoso...

http://eluniversodearwen.blogspot.com/

Fernando dijo...

ARWEN: Muy interesante tu reflexión. No dudes de que me asome por tu blog, pero dame unos días ya que atender a los dos blogs (éste y el mío), mi trabajo y mis dibujos me tiene saturadísimo.
Saludos !

María dijo...

FERNANDO,

antes que nada, mil gracias por dejarnos conocer tu historia y te lo dice una fumadora, que sabe que es idiota perdida pero...ya ves, ahí mal que me pese reconocerlo ando... prometo ponerme en breve a dejarlo, de hecho empecé a fumar tardísimo, lo dejé durante 10 años y un día justamente y para que veas lo que es la vida el día que me dijeron que mi padre había muerto ( no sabes cómo me has hecho recordarle a él) agarré un pitillo y ¡¡hale, otra vez!!;-)

Verás, mi padre era una persona maravillosa, te aseguro que creo que jamás encontraré a nadie a quien quiera y admire tanto como a él y tengo a muchísima gente preciosa cerca, pero él fue alguien muy especial.

Bien, tenía una salud estupenda, 67 años y un noviembre le diagnosticaron un cáncer de colon estadio 4 y en Junio del año siguiente murió. En febrero le habían operado y esos días en el hospital con él ( nosotros somos 4 hermanos y mi madre haciendo más o menos como tu hermana y tú) fueron días que guardaré como un recuerdo precioso que guardaré siempre, pero hubo una noche, no fue tan terrible como la que cuentas, para nada... pero tenía unos dolores tan terribles y que soltó lo que no está escrito, creo que por la medicación, porque siempre fue una persona extremadamente respetuosa y educada... como él tenía la cabeza perfectamente lúcida, al día siguiente pasada la crisis nos pidió perdón a todos...


Y esto es lo que quería contarte... quizá a tu padre... esa lucidez no le llegó, quizá tenía un carácter muy tozudo, quizá nunca vio lo mal que lo pasaste esos días, pero estate seguro FERNANDO, vamos...

¡¡¡ Segurísimo !!! que todos, absolutamente todos en tu lugar, hubiéramos hecho exactamente lo mismo que tú, así que por favor, no te sientas más culpable, porque si tu padre ( que hasta puede;-) te ha leído, sin tu darte cuenta te ha dado un besazo... seguro que ya te lo ha dado ;-) e incluso te ha pedido perdón al oído;))

Los enfermos y los ancianos, se vuelven como los niños... a veces es muy difícil hacerles razonar y lo que es bueno para ellos no lo ven con lo que te toca hacer de poli malo... pero vamos, esa fue tu grandeza... a mi me da que yo le hubiera desatado y a lo mejor hubiera hecho cualquier barbaridad, así que tú tranqui, hiciste...

¡¡¡ Justo lo que debiste hacer, SIN NINGUNA DUDA !!!

Y él, no se daba cuenta pero... lo sabía...sólo que se convirtió en un niño enfurruñado, nada más.

Un abrazo muy fuerte FERNANDO y ojalá, a estas alturas ya lo tengas superado del todo... desahogar siempre es bueno, espero te ayude.



PD
JABO, acabo de contestarte también a ti, en mi blog... hoy estoy un poco perdida disculpa el retraso...te lo cuento allí, pero no sabes lo curioso que me ah resultado leer tu entrada ( la que me enlazaste) justamente hoy hice tal cual lo que cuentas en ella...amén de la casualidad de coincidir en le tema. Mil gracias y un beso grande.



¡¡Feliz tarde para todos!! perdón por el rollo...jajaja lo mío es terrible, sorry;-)

MAYTE dijo...

Hola Fernando Tuviste que pasarlo muy mal con el desprecio de tu padre, no te sientas culpable hiciste por él todo lo que estuvo en tu mano cuando te necesito, él te querría a su modo y tampoco tuvo tiempo de decírtelo, él cáncer de pulmón es una enfermedad muy mala, yo gracias a Dios hace muchos años que deje el tabaco.

Saludos.

Adrián J. Messina dijo...

Impresionante, testimonio durísimo.
Agradezco mucho el aporte de Fernando por mostrar este duro camino que le toca transitar y a vos Jabo por traernos estos mensajes de vida en tu espacio.

Abrazo para los dos.

Alma Mateos Taborda dijo...

Fuerte y conmovedor relato con dos conclusiones muy importantes. Aplaudo el valor d quien cuenta la historia y hago votos para que pueda sentirse cada día mejor. Un abrazo.

Jabo dijo...

Es ilusionante, emocionante y gratificador, Fernando, ver cómo tantas personas leen, comentan tu testimonio+++, dándote todas ellas un impulso, una energía vital o un abrazo cariñoso, comprendiendo tu dolor y animándote a superarlo. Dándote su opinión, su forma de ver las cosas, todas ellas desde un punto de vista positivo.
Y a mi me gusta, Fernando, porque cada vez sois más los seguidores que os animáis a hablar en positivo, que es uno de los objetivos de este blog.
Doy las gracias más sinceras aparte de a Fernando,a Alma enamorada; Marina; Luzysolyluna; Sara O. Durán; Mabel; Apm; Adriana Alba; Alma Ragatzzi; David C; Fibonacci; Asun; Cecy; Uxue; Isa; Ricard; Respirando entre palabras; C. Rosa; Cuchu; Esther; Arwen; María; Mayte; Adrián Messina; Alma Mateos y a aquellas otras personas que han leído, y me consta que no se han atrevido a comentar el testimonio.
Abrazo a todos. Jabo

Fernando dijo...

MARíA: Tu comentario, no sé si por la similitud, o porque me has pillado más sensible de lo que debiera me ha hecho llorar. Me ha emocionado y me ha encantado. Ya ves, sin conocerme, sin vernos, me has hecho un gran bien.
Muchas gracias, y de rollo nada.
Te prometo que una vez termine de atender todos vuestros comentarios y tenga un momento, me asomaré a ver tu blog.
Un abrazo!

Fernando dijo...

Parece ser que mi problema se ha solucionado.
Con una pequeña demora, pero paso a contestaros.
(Gracias Jabo por notificar lo que pasaba)

Fernando dijo...

MAYTE: Sí, verdaderamente lo pasé fatal. Ya de por sí fué durísimo perder a mi madre y a mi padre en nueve meses y medio; ésto fué el remate. Menos mal que el cuerpo a veces nos sorprende y pude superarlo.
Si dejaste el tabaco, lo mejor que hiciste. Pienso que muchos de los que fuman, si visitasen un día un hospital de enfermos terminales de cáncer de pulmón, se lo plantarían muy seriamente.
Gracias por comentar.

Fernando dijo...

ADRIÁN: Gracias a tí también por animarte a comentar. Saludos.

Fernando dijo...

ALMA MATEOS: Ya estoy muy bien, gracias. Como dije en comentarios anteriores, por suerte éste escrito es de hace unos años, y a día de hoy ya estoy mucho mejor. Gracias.

Fernando dijo...

PARA JABO Y TODOS LOS QUE PASARON Y PASEN POR AQUÍ:

Mi testimonio va llegando a su fín, y va abriendo camino a otras grandes historias como las que nos tiene acostumbrados Jabo.
Seguramente seguirán llegando comentarios y no dudéis de que iré contestando absolutamente a TODOS.
Pero por si ya estuviesen todos publicados, no quiero dejar de decir algunas cosas:
La primera es agradecer públicamente a Jabo la oportunidad que me ha dado tanto de que conozcáis mi historia, como la de conocer a gente tan maravillosa.
La segunda es deciros que con vuestros comentarios inconscientemente me habéis hecho mucho bien. La herida había cicatrizado, pero no por eso deja de ser herida. No podría ni sería justo decir qué comentario me ha gustado más o me ha venido mejor; pero agradezco enormemente vuestra atención.
Para acabar, me encantaría que éste testimonio hubiese servido a alguien para una de mis dos metas: Para dejar de fumar, o para valorar más a nuestros hijos y saber felicitarles cuando lo merezcan.
Ah!, y que me déis unos días e iré visitando y comentando todos y cada uno de los blogs de toda la gente que ha comentado.
UN GRAN ABRAZO PARA TODOS.

Fernando.

Monja de Clausura Orden de Predicadores dijo...

Gracias amigo por traer a este testimonio, las dos cosas son importantes, pero a Fernando no se le ha quitado ese amargura y en ese sentido tiene que trabajarse, es duro pero no imposible.
Con ternura
Sor.Cecilia

Alma Inquieta dijo...

Hola Jabo,

Gracias por traer a tu blog el testimonio de Fernando.
Sabes, ya lo había leído cuando Fernando lo publicó en su blog y le dejé un comentario.
Ahora, para Fernando...
Fernando, hay una frase que me acuerda mucho una situación que viví con mi padre... hace casi 30 años mi pudre tuvo un accidente muy grave... ha estado un mes y veinte días en coma..., siete meses ingresado y muchas veces sacaba todos los aparatos... el suero... el oxigeno... todo, por eso lo ataban a la cama...
Lo visitaba todos los días y en una de las visitas me pidió para desatarlo...
Le dije que no... y él me dijo... "si me quieres hija mía... desátame..."
Llorando, salí en busca de un enfermero que me diera permiso para desatarlo... el enfermero que estaba de servicio viéndome así me dio permiso... y sabes que hizo mi padre???
Sacó todo!
Hasta hoy no olvidé la frase que me dijo ni lo que pasó enseguida para poner todo de nuevo...
Gracias Fernando por compartir.

Un beso para Jabo y para ti Fernando. Ánimo amigo.

soñadora dijo...

Fernando, ayer pasé y leí tu post. Te soy sincera, me quedé sin palabras y no comenté. He pensando en lo que te tocó vivir en estas horas y ciertamente fueron cosas muy duras. Creo que en esos momentos a tu padre el dolor y la desesperación le nublaron el pensamiento, y ya no era él mismo. Sólo Dios sabe lo que pasaría pr su mente, pero ya quedó todo esto atrás y es importante que te sientas en paz y puedas vivir tu presente a plenitud. Te dejo un abrazo con mucho cariño¡

Luna. dijo...

Triste y desgarradora historia. LLena de sentimientos y emociones.
Mi abuela, que me hizo de madre por cinrcunstancias familiares, fallecio hace casi cuatro años. Tambien, debido a su enfermedad terminal, o por la medicacion que tomaba, habia ocasiones que me hablaba muy mal. Yo me desvivia por ella, con dos niños pequeños, embarazadisima de otro, hacia lo que podia para atender a todos.
Y sobre todo a ella. Y me dolian tanto sus palabras de desprecio hacia mi persona!
Lo comente con la doctora que la llevaba de cuidados paliativos y me dijo que no se lo tuviera en cuenta. Que era la medicación y la misma enfermedad. No era ella conscientemente.
Me alivio un poco, pero no dejo de quedarme esa sensación de impotencia e incomprensión por sus reacciones conmigo. Duró un mes más. Estoy segura que si el desenlace hubiera sido tan repentino como en tu caso, me sentiría igual que tu ahora.
En fin, se que es dificil vivir con esa vivencia, pero piensa que tanto la enfermedad como la medicación habían hecho mella en el. NO TE CULPES.
Un abrazo!

Fernando dijo...

MONJA DE CLAUSURA: La verdad es que no sé si él murió en paz, pero a mí no me dejó en paz.
De todos modos, ya estoy muchísimo mejor.
Gracias por comentar.
Saludos.

Fernando dijo...

ALMA INQUIETA: Muy interesante lo que cuentas, aunque me gustaría que me aclarases si puedes lo de "sacó todo", no lo entiendo, discúlpame.
Muchas gracias a tí.

Fernando dijo...

SOÑADORA: Me alegra que te decidieras por comentar.
Gracias por tu sincera opinión.
Un abrazo.

Fernando dijo...

LUNA: Me consuela leer casos similares como el que tú me cuentas. Lo que pasa, y tú lo sabes, que esa espina te queda ahí. Pero me viene muy bien, muchas gracias Luna.
Saludos.

Alma Inquieta dijo...

Hola Fernando,

te explico, sacó todos los aparatos... el suero... el oxigeno...

Beso.

Fernando dijo...

ALMA INQUIETA: Ok, ahora sí me enteré. Perdona mi torpeza. Gracias.

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola Fernando

Una experiencia muy dura la que te tocó vivir. No se si fue el caso de tu padre, pero estoy viviendo de cerca un caso similar. En este caso además del pulmón tiene cáncer en el cerebro y la ira y la rabia salen a relucir en personas en las que antes era todo dulzura.

No tengo palabras, sólo decirte que estoy contigo, con tu dolor, con tu pena, con tu ausencia.

Besotes.

Fernando dijo...

MANDALAS; ESPACIO ABIERTO: Te contesto algo parecido a lo que te he dicho en mi blog, y más estando en la situación que me cuentas: HABLA DE ELLO, suelta lo que lleves dentro. Mi hermanda guardó mucho para sí, y aún hoy, después de años tiene problemas. Háblalo con tu pareja, con amigas, o incluso un blog te puede valer; ya ves,a mí todas vuestras respuestas me han ayudado aún más.
Gracias por los dos comentarios y te envío mucha fuerza.
Besos.