

Hoy contamos con el Testimonio+++ de María, "Mi pluma de cristal" quien nos razona su historia con el tabaco, cómo empezó, porqué y sobre todo como lo abandonó. Es un testimonio positivo, una historia digna de leer. Además, aconseja fervientemente dejarlo, ya que solo trae problemas.
Quiero compartir mi testimonio real con todos vosotros sobre cómo empecé a fumar y por qué abandoné el tabaco, para que las personas que fumen reflexionen sobre lo que están haciendo.
Yo comencé a fumar cuando era joven porque casi todos mis amig@s lo hacían, y si no fumabas te sentías algo apartada del grupo, para lo cual, más que nada, me dejé influenciar por lo que hacían mis amig@s, para no sentirme discriminada, y, de esta forma, ser igual que ellos, aunque también fumaba para sentirme más mayor.
Después, poco a poco, comencé a habituarme al tabaco, llegué a fumar bastante, y muchas veces las personas cercanas me decían que abandonara el tabaco porque era perjudicial para la salud, pero yo hacía oídos sordos a sus palabras, y no quería entender lo que me decían porque me sentía bien fumando.
Hace algunos años, un suceso real que me contaron me marcó profundamente, tanto, que fui capaz de hacer lo que, más adelante leeréis, cuando alguien cercano me contó la agonía por la que estaba pasando su compañera de trabajo que tenía cáncer de pulmón y lo mucho que estaba sufriendo, no sólo ella, sino su pequeño hijo, su marido y demás familia, al verla cada día en su agonía.
Parece increíble la fuerza que pueden llegar a tener las palabras, que me hizo ver las cosas desde la perspectiva de la realidad y pensar, que, efectivamente, "el tabaco es peligroso y puede matar", tanto me hizo cambiar mi punto de vista que al ponerme por unos momentos en el lugar de esa mujer enferma de cáncer, pude sentir el estremecimiento en mi piel y su agonía, imaginándome a las personas cercanas a las que tanto quiero, sufriendo por mí, por lo que, radicalmente, sin pensármelo dos veces, desde ese momento, abandoné el tabaco para siempre, por el amor a los míos, pensando en ellos, y tengo que deciros que, desde entonces no he vuelto a coger nunca más un cigarrillo, aunque eso sí, en su lugar, lo he tenido que sustituir por chicles sin azúcar y regalices.
Para abandonar el tabaco hay que tener una motivación especial para dejarlo, en mi caso, el motivo más importante fue el amor hacia mi familia, de este modo me mentalicé pensando en ellos, más que en mí misma, aunque supiera que el tabaco a la larga produce la muerte, pero el pensar en lo que pudiera sufrir mi familia por mí, es lo que me motivó a abandonar el tabaco.
Son tantos los beneficios que produce el abandonar el tabaco, que, a medida que van pasando las horas te puedes dar cuenta de ello porque se van notando los resultados: dejas de oler a tabaco, empiezas a respirar mejor, notas mejor el sabor de las comidas, la piel se va rejuveneciendo, así como dejas de contaminar a los que te rodean, y también ¿por qué no? las cortinas y las paredes del hogar dejan de oscurecerse.
Al cabo de unos días te encuentras más ligera y te cuesta menos subir las escaleras, al cabo de unos años tus pulmones están mas oxigenados, la piel está más elástica y pareces mucho más joven, y a la larga, los pulmones estarán como los que no han fumado nunca, pero también hay otro beneficio importante, el de la economía, porque ese dinero que dedicas en gastarlo para el tabaco puedes dedicarlo a otras cosas más necesarias e importantes.
Para lo cual, quiénes fuméis, ahora sería un buen momento, en el comienzo de este año 2011, proponeros la meta de abandonar el tabaco, pero antes de hacerlo, buscar un motivo importante que os pueda motivar a dejar de fumar y así concienciaros de ello, no sólo por vuestro bien, si no por el de las personas queridas que están a vuestro alrededor.
María




















