A mitad de camino






Este lugar pretende ser "una bocanada de aire fresco" para todo aquel que se acerque y participe. Un lugar de encuentro, donde se carguen las pilas con energía positiva.

Donde nos ayude a ver las cosas de otra manera, y por ende, nos haga disfrutar de la vida, nuestro mayor don.
Un sitio que te permita contactar con la naturaleza.

Trabajar los pensamientos, mejorar las emociones, disfrutar de sensaciones.... para conseguir ser feliz.

Ser positivo siempre pretende pues, dar "esa mano amiga" que en alguna ocasión todos necesitamos.







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lunes, 5 de septiembre de 2011

Sensaciones al aparecer el arco-iris que cada uno llevamos dentro.



Me costó mucho -20 meses- puesto que estaba totalmente enganchado. Pasé la mitad de mi vida dependiente de esa “calada”, de un cigarro con más de 100 compuestos tóxicos que nos meten para provocarnos adicción y mantener así un negocio a nivel mundial. Pero así como expresamos los momentos malos, las dificultades, también es bueno decir lo que se siente al considerar que has logrado alcanzar el objetivo. Quizás a alguien pueda servirle el saber a dónde se llega.

Ha salido mi arco-iris, y es precioso, grande, con todos sus colores, resplandeciente y brillante, destacándose sobre el cielo azul marino, con una semicircunferencia que ilumina y que invita a entrar.

Si, apetece entrar dentro de él, es como si una fuerza te empujara a su interior.

Estoy mucho mejor ahora, me considero una persona afortunada, feliz, de buen humor, optimista, con entusiasmo, ganas de hacer cosas, sereno, tranquilo, relajado y con paz interior.

Me siento apoyado, y a la vez apoyo. Enseño y aprendo.

Me siento liberado, libre y disfruto de la vida en toda su plenitud, a cada instante cada circunstancia es motivo de ser vivida a tope.

Todos tenemos “vallas que saltar”, ya sean personales, de pareja, hijos, amigos, laborales, de salud… A diario he de saltar mis particulares “vallas”, pero lo hago con entereza y decisión, y así, me resulta mucho más fácil saltarlas. No han cambiado mis problemas, he cambiado yo, y la forma en que me enfrento a ellos y los supero.

Doy gracias por haberme liberado de esa adicción y os deseo a todos lo mismo, que salga vuestro arco iris.

Jabo

Dedicado a quienes lo están intentando.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Terence Moix y el Tabaco




Terence Moix y su Testimonio sobre su relación con el Tabaco:



Tomo este post, publicado por Alejandro y Nieta en dejardefumar, hace ya 2 años, con información recogida del periódico El País. Es un Testimonio realmente crudo y para mí, puede ayudar a dejar de fumar.



El escritor catalán Terenci Moix en la primavera del año 2000 relató con maestría sus vivencias, emociones y opiniones en su relación de amor y odio con el tabaco. Terenci Moix falleció tres años más tarde, en abril del 2003, a los 61 años. "Quiero vivir". Así se expresaba poco antes de abandonar la clínica Teknon de Barcelona para acabar sus días en su piso de la ciudad.





He estado a punto de morir con la gentil colaboración de Tabacalera Española. Puedo hacer esta afirmación con absoluta certeza, porque he sido fiel a los productos nacionales desde 1957. El consumo salvaje de las marcas Celtas y Ducados me permite afirmar que los asesinos hablan mi idioma. Tampoco hay duda respecto al color: es negro, negrísimo, color culpa. Cuando he residido en el extranjero han sido Gitanes y Gauloises, con la aportación decididamente cutre de los Nazionale cuando viví en Roma. Y todos en cantidades tan ingentes que justifican el título de este artículo, al estilo de «Yo fui una madre soltera» o «Yo fui un Frankenstein adolescente». O, siguiendo con el cine: «Me llamo Lillian Roth y soy una alcohólica». Así, pues, confesión pura y dura. (...)

Estamos hablando, naturalmente, de una compulsión, pero en lenguaje llano puedo llamarlo obsesión, delirio y hasta locura. Sólo con epítetos un tanto desorbitados puedo calificar a los alucinantes momentos en que intenté desengancharme. Y esto en una época en que el enfisema ya había convertido mi caso en cuestión de vida o muerte. Vértigos, estados de histeria, alucinaciones, agresividad, eran algunos peldaños que me hacían subir directamente a la desesperación. Tales reacciones me hacían ver que casi cuarenta años de tabaquismo habían hecho su efecto. No era una constatación demasiado útil. El reconocimiento de un fallo y su enmienda no siempre van juntos; sobre todo cuando la adicción es tan traidora como para aportar a cada causa su justificación; sus coartadas a menudo múltiples. La primera de ellas: «Si no dejo el tabaco es porque no quiero. Y, después de todo, siempre hay tiempo para hacerlo».

Pero el tiempo transcurre, las facultades menguan, la basura va invadiendo los pulmones, al final los devora y la dependencia crece hasta convertirse en una esclavitud. Lo más lógico es reconocer de una vez que me he convertido en una piltrafa, pero los Ducados pueden más. Pertenezco a la raza de fumadores que quieren dejarlo... sin quererlo dejar. Con mi enfisema debidamente diagnosticado continué consumiendo el veneno y reduciendo mi calidad de vida al mínimo, por no decir a la nada absoluta. Nunca faltaron excusas. ¿Cómo iba a escribir una sola página sin mis aliados, los cigarrillos? Pero los Ducados no me han convertido en Joyce. ¿Cómo hacer el amor sin aspirar, después, una calada, como hacían las heroínas de la nouvelle vague? Pero no se me presentó la oportunidad, porque gracias al tabaquismo entré directamente en la impotencia sexual, con el consiguiente deterioro de mis relaciones de pareja. Pero seguí prefiriendo los Ducados a un acto de amor; y al cabo los preferí a la posibilidad de caminar. Tanto es así que el pasado año, tuvo que llevarme un coche desde el hotel Ritz al Museo Thyssen, donde daba una conferencia. No podía cruzar el paseo del Prado, pero de mis tres paquetes de Ducados no me apeaba ni el dios Neptuno, testigo de aquel dislate.

En tales circunstancias, no podía recurrir a las frases estilo «¡Virgencita mía, qué cruz me has mandado»! ; y no podía hacerlo porque la cruz me la busqué yo, aunque no sin ayuda A los dieciséis años recurrí al cigarrillo como tantos otros : no para hacerme el macho – comprenderán que esto siempre me importó un pito – sino como forma de distinción social aprendida en la moda y, desde luego, en los dioses del cine; pero las tabacaleras todavía no me alertaban con esa astuta advertencia que adornaría las cajetillas muchos años después, cuando ya era demasiado tarde: «El tabaco perjudica seriamente la salud». Santo aviso, pero ambiguo. El tabaco entraría a formar parte de las múltiples cosas que pueden dañar la salud en mayor o menor grado, pero nunca, en anuncios o cajetillas, he leído que los cigarrillos crean adicción. Y es aquí donde los fumadores perjudicados estamos en el derecho de exigir responsabilidad y de acusar a las tabacaleras de criminales.

(...) Son más poderosos que cualquier droga, pues mientras me convertían en adicto, en obseso, en esclavo, me hacían creer que me estaban ayudando. Pero ¿a qué? Los problemas, cualesquiera que fuesen, seguían existiendo aunque los disfrazase tras una cortina de humo. Más aún: generaban un nuevo problema, que no era sino el reconocimiento de mi irresponsabilidad. Si no fumaba caía en la desesperación; si fumaba me desesperaba por ceder. Y a fe que intenté dejarlo por todos los medios aconsejados: libros de ayuda, acupuntura, ondas electromagnéticas, parches de nicotina, pastillas, boquillas... Sólo que faltaba lo más importante: la decisión verdadera, asumida, de querer dejarlo realmente. Los cojones que Tabacalera me había arrebatado.

Mientras, el enfisema seguía su curso. Y el tabaco también. Una pintoresca pulmonía doble vino a completar el cuadro. Y a mayor peligro, más tabaco.
Enlazo con el principio: he visto a la Muerte cara a cara. No era como la de Ingmar Bergman, negra, ni como la de Woody Allen, blanca. Era azul, como un paquete de Ducados, y cada vez que en la clínica me agujereaban venas y arterias para introducirme sueros o sondas, o yo qué coño sé, imaginaba que me estaban incrustando cigarrillos. Después de todo es lo que había estado haciendo yo mismo durante 40 años. En esta excursión a las fronteras del Más Allá descubrí el único final de la abominación, que no es otro que romper con ella a rajatabla. Con ayudas pertinentes, llámense parches, pastillas, comidas—nunca saboreada antes—, horas de sueño, lo que sea pero siempre como elección inevitable.

Hace ya tres meses de esta decisión, y la esclavitud al cigarrillo se me aparece como algo lejano, como un engaño destinado a anularme. Y lo que más me maravilla es la rapidez de esta recuperación, la ausencia de sufrimiento —temor tan importante para quienes quieren dejarlo— la fácil eliminación de la nicotina —otro de los temores más extendidos—y, sobre todo, la insólita sensación de serenidad derivada de una autoestima que se va acrecentando a medida que pasan los días. ¡Esas sobremesas sin cigarrillos, cuando siempre pensé que serían el momento más delicado! Y esos mil actos que no podía efectuar sin ir fumando y que ahora cumplo tranquilamente. Sin añoranzas, sin recuerdos. No digamos ya el percatarme de que, en esos noventa días, mi cuerpo ha dejado de consumir más de seis mil cigarrillos. También el lujo de permitir que los demás fumen a mi lado, sin inmutarme, porque entre las cosas que no pienso hacer es convertirme en flagelo de fumadores; o sea, dictador de la salud ajena.

Me siento muy orgulloso de mí mismo, pero al mismo tiempo me tengo por estúpido por no haberlo dejado antes. Y es que el deterioro ha sido inexorable. Por más que haga a partir de ahora seguiré viviendo con mis facultades considerablemente disminuidas. Ninguna reforma conseguirá devolverme el trozo de pulmón que me falta, por no hablar de deficiencias cardiovasculares, sexuales y algunas bendiciones más. Mi falta de voluntad me ha convertido en un medio hombre. Y todo gracias a Tabacalera Española, que me presentó a mis asesinos cuando tenía la tierna edad de dieciséis años y no estaba en condiciones de reconocer los variopintos disfraces de la Muerte.
TERENCI MOIX


Se aferró a la vida hasta el último instante, inmerso en su mundo personal y rodeado de sus amigos. Murió sin dolor. El escritor falleció a consecuencia de un paro cardiorrespiratorio provocada por su afección "pulmonar obstructiva crónica". Sufría una fuerte adicción al tabaco y no dejó de fumar hasta apenas 30 días antes de su muerte, incluso cuando llevaba ya la bombona de oxígeno. Su enfermedad se complicó por una grave osteoporosis con rotura de una vértebra y debilitación general de todos los huesos, causada por la fuerte medicación que recibía.



Jabo ( para los que necesitan un empujón para dejar de fumar)

martes, 16 de noviembre de 2010

LAS ISLETAS




El doctor Morris de Edimburgo, hizo un experimento en 1985 con cobayas.

A un grupo de 12 de ellos los metió en un estanque de agua donde había unos montículos de piedras para que pudieran sostenerse, pero... puso leche en el agua para enturbiarla. Mientras nadaban buscando la salida, encontraron el lugar donde apoyarse y descansar antes de perecer ahogados.

A otro grupo de 12 cobayas los metió en el estanque, pero sin piedras, no tenían donde sostenerse. Después de un rato, Morris tuvo que sacarlos a todos, pues si no lo hacia, se ahogaban.

Luego, hizo el experimento definitivo. Echó a los 24 cobayas juntos a un estanque de agua enturbiada con leche, pero... esta vez sin piedras, sin ningún montículo donde sostenerse. ¿Sabeis que pasó?...

Los 12 cobayas que tuvieron la suerte de tener piedras en el primer experimento, nadaron todos a un ritmo tranquilo y durante más tiempo pues recordaban las invisibles isletas salvadoras de la primera prueba, lo que les motivaba a buscarlas con la esperanza de encontrarlas.

Por el contrario, los cobayas que durante la primera prueba no habían tenido esas isletas, ningún apoyo, tenían menos motivación para nadar, chapoteaban sin rumbo, hasta que el doctor tuvo que sacarlos antes de su ahogo.

Nosotros, casi todas las personas que tuvimos una adicción, hemos pasado por fases en las que conseguimos superarla,...y sin embargo recaímos. Pero los que ya lo dejamos una vez... sabemos que hay isletas que nos pueden ayudar.

Jabo ( dedicado a los que están dejando alguna adicción)

lunes, 18 de octubre de 2010

Privación de libertad




El común denominador de todas las adicciones es que nos quitan la libertad.

Puede ser el tabaco, alcohol, cocaína, heroína, pastillas, anfetaminas, porros, sexo, juegos, exceso de trabajo… da igual el tipo de adicción, todas cumplen esa premisa de que nos convierten en algo parecido (aunque no lo queramos reconocer), a lo expresado en esta foto.

Algo “tira” de nosotros y nos priva de una de las características más importantes de nuestra vida, la libertad, que a su vez, al faltar hará que seamos infelices.

Por ello si tienes alguna adicción, merece la pena hacer un esfuerzo para erradicarla.

Os animo a que apartéis las adicciones de vuestra vida.

Jabo ( Se puede!) Dedicado a Iván.
Fotos: en Tudela, mi pueblo, me llevé el domingo esta sorpresa. Un mural tremendo, pintado por unos artistas en 2 días. Me encantó y vi reflejado en él la idea que expongo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Se dispara el cáncer en mujeres


El cáncer de pulmón en las mujeres de Navarra ha aumentado considerablemente.
Mirad por favor este enlace

Es necesario tomar conciencia de ello y reducir el consumo del tabaco, si o si, porque no hace ningún bien y sin embargo, todos los días se lleva gente por delante!

Jabo
( a los que fumais: dejar de fumar es la acción más positiva que podeis hacer en vuestra vida)

martes, 1 de junio de 2010

Un largo camino, todavía

Pongo un vídeo duro, fuerte, conmovedor y emotivo.
Trata de las consecuencias de tomar drogas, en este caso alcohol, y conducir.
Se ha hecho mucho camino en este sentido, pero todavía falta mucho.
Las consecuencias de no tener en cuenta algo tan obvio, son drásticas, con graves daños para ellos, sus familiares, y personas inocentes.
Hoy mas que nunca recordar aquello de " Si bebes no conduzcas"
El vídeo lo observé en el blog Cadena de favores de Miguel Ángel, y creo que merece la pena darle la máxima audiencia.
Jabo


lunes, 10 de mayo de 2010

Abecedario de Beneficios al Dejar de Fumar


RESUMEN DE LAS VENTAJAS Y BENEFICIOS DE DEJAR DE FUMAR:

Amistad; Autoestima; Abrir tus sentidos; Apoyo; Autonomía; Alegría; Amor; Actitud; Aptitud; Aprendizaje; Armonía; Ahorro;
Bienestar;Beneficios; Brillo; Belleza;
Capacidad; Compromiso; Cambio; Confianza; Corazón; Control; Calidad de vida; Cariño; Convicción; Conquista; Coherencia; Conciencia; Comprensión; Conocimiento; Cuidado; Compañerismo; Compartir;
Decisión; Dar; Dominio; Disfrutar; Dignidad; Dialogo; Diferenciar; Demostrar; Dedicación; Desintoxicación;
Empatía; Esperanza; Entusiasmo; Ejemplo; Elección; Emoción; Efecto; Energía; Encontrarnos; Erguirnos; Escapar; Economía; Equilibrio; Estabilidad;
Felicidad; Fidelidad; Fuerza; Firmeza; Fortaleza; Familia; Fiesta;
Garantía; Gusto; Gracias; Grandeza; Glamour; Generosidad; Gloria;
Habilidad; Heroicidad; Hábito; Humanidad; Humor; Humildad; Hallarse; Honor; Honrar la vida; Imaginación; Ilusión; Iniciativa; Inteligencia emocional; Intercambio; Independencia; Intuición; Interés; Imagen;
Justicia; Juego; Jovialidad; Juventud;
Kedada; Kilos;
Lección; Lucha; Levantarse; Liberación; Libertad; Luz; Limpieza;
Llanto; Llave; Llegada; Llenar;
Mejora; Metabolismo; Moral; Método; Modificación; Motivación; Mentalización; Meditación; Manejo; Madurez; Maestría; Merecimiento; Manantial;
Nacer; Naturalidad; Necesidad; Negación; Neutralizar; Normalidad; Nuevo; Norte; Nitidez; sueÑo; montaÑa; AcompaÑar; compaÑía; compaÑeros; adueÑar; aÑadir; aÑos; baÑo; caÑerías; enseÑanza; cariÑo; cumpleaÑos;
Origen; Objetivo; Obtener; Olfato; Oxígeno; Ocupar; Ocio; Opción; Orden; Optimismo; Optar; Orgullo; Ovación; Ofrecer; Orientar; Olvidar; Oasis;
Punto; Paciencia; Pacíficos; Pacto; Palabra; Panacea; Pararrayos; Parachoques; Paracaídas; Paraíso; Palmarés; Pareja; Padre; Parientes; Pasión; Parada; Paz; Prevenir; Presente; Percibir; Precio; Perseverancia; Prudencia; Poder; Premio; Planificación; Preparación; Precisión; Precaución; Perdonar; Pasado; Persona; Porvenir; Pensamientos; Positivo; Peldaño; Placer; Popularidad;
Querer; Quitamiedos;
Rechazo; Reconciliación; Raíces; Radiante; Recarga; Reacción; Reafirmación; Realización; Reconducir; Recuperar; Reducir; Regalo; Recompensa; Refuerzo; Regeneración; Regularización; Rehabilitación; Rejuvenecer; Reiniciar; Recorrido; Reconocimiento; Recursos;
Significado; Sacrificio; Salvavidas; Salvoconducto; Salud; Salto; Seguridad; Sensatez; Serenidad; Sinceridad; Sensibilidad; Sensualidad; Sabiduría; Satisfacción; Solución; Salida;
Triunfo; Truco; Tesón; Talento; Tenacidad; Tiempo; Tranquilidad; Temperamento; Tolerancia; Transparencia;
Urgencia;Utopía;
Valor; Vencer; Vallas; Valentía; Vigor; Victoria; Visado; Vida; Ventilar; Vitalidad;
Yo;
Zambullir .

Jabo
(Realizado por personas integrantes del foro dejemos-de-fumar, 260 palabras que expresan todas las ventajas que una persona alcanza al dejar de fumar). Publicado en dicho foro y posteriormente en el blog dejardefumar2.
Foto: atardecer en Costa Rica.

lunes, 19 de abril de 2010

Clin, clin, clin.




Luis es un profesor de matemáticas de un prestigioso instituto de educación aquí en mi tierra, en Navarra.
Vivimos en la misma ciudad, y en ocasiones hablamos de temas que nos interesan, o nos incumben. Además en alguna ocasión hasta hemos tomado algún “pote” juntos.
No somos amigos, pero si conocidos y hay un cierto aprecio personal mutuo.
Ayer noche entré a un bar a refrescarme con una cerveza, y lo encontré allí, pegado a una máquina tragaperras, de esas que te invitan a ir alimentándolas con monedas.
Estas máquinas son ruidosas, con muchos colores y periódicamente dan premios haciendo un gran ruido que llama la atención de todo el bar.
Allí estaba, embebido en esa función que le absorbía totalmente, de meter moneditas por una ranura, cada 30 segundos, un euro….
Quise saludarle, y no recibí respuesta.
Me alejé prudentemente.
Al cabo de 2 minutos, empezó a escupir monedas la dichosa máquina, con un gran estruendo de sonido, clin, clin, clin, sin parar así hasta 120 monedas, según me enteré luego. 120 euros!!!

Intenté otra vez saludarlo para felicitarlo, pero tuve la evasión como respuesta… Recogió sus ganancias, las cambió en la barra del bar por billetes y marchó… sin decirme nada ni a mí, ni a amigos suyos que también estaban allí.
No hubo comunicación alguna. No era el Luis que yo conocía dialogante, crítico, amable…
“Era otra persona”.
Y aprendí lo que significa otra adicción, la ludopatía, adicción al juego.
No es lo que ganó, sino lo que tuvo que echar para ganar.
No es que ganó, sino que humilló a sus amigos que allí estaban.
No es que ganó, porque se perdió como persona.
Perdió muchas cosas…
En España hay unas 500.000 personas que sufren problemas serios con el juego. Es una enfermedad, y como tal hay que tratarla.
Muchas personas han llegado a perderlo todo, dinero, familia, relaciones, trabajo… por su dependencia del juego. Para ellos, significa un descontrol de sus impulsos, y raramente reconocen su problema, minimizándolo (sería parecido a los del tabaco y/o alcohol… esto lo dejo yo cuando quiera...).
Las tragaperras devuelven al jugador un porcentaje fijo del dinero captado. Pero debemos saber que si se juega de forma continuada, se pierde siempre. Siempre. Mantienen la atención y la tensión del jugador concediendo pequeños premios de vez en cuando, y se utilizan hasta técnicas psicológicas para captar y cebar jugadores, porque ya que estas máquinas pueden ser en cierto modo manejadas por el jugador, que selecciona varias opciones mediante palancas o botones, se les hace creer que de alguna manera ellos controlan el resultado de los premios a obtener.
Ilusos!!!
En España hay grupos de ayuda y foros que trabajan el tema para apoyar esta adicción, aparte de los tratamientos sanitarios normales. Pienso cómo y de qué manera es preferible abordar el tema con Luis, y decido influir en un amigo íntimo suyo para que este conozca las posibles soluciones a adoptar, cuando el adicto quiera.
Jabo (para Luis)

jueves, 1 de abril de 2010

Jesse Owens, un ejemplo y una enseñanza



Jesse Owens, toda una enseñanza.

El 31 de marzo de 1980 fallecía Jesse Owens, considerado como el mejor atleta de todos los tiempos y famoso por humillar al nazismo en los juegos olímpicos de Berlín, en 1936.
Por aquel entonces, el régimen nazi preconizaba la superioridad de la raza aria frente al resto de humanos, especialmente contra judíos y negros. Hitler estaba convencido de que lo iba a demostrar en sus juegos olímpicos. Pero llegó Jesse y ganó 4 medallas de oro en 100 metros lisos, salto de longitud, 200 metros y relevos 4x100, lo cual supuso un auténtico hito y un mazazo para las aspiraciones de dominio de la clase aria.
Hitler, que se las prometía muy felices en sus juegos, se fue desentendiendo de ellos cuando los directivos del comité olímpico internacional le reprocharon que solo celebrara los éxitos alemanes y despreciara los triunfos de personas de raza negra, los cuales se estaban llevando todas las pruebas emblemáticas.
Owens se dedicó, mas adelante al ser nombrado embajador de buena voluntad por el gobierno de EEUU a dar conferencias y exponer su experiencia.
Fue un héroe, si. Pero la parte negativa del mismo es que perdió toda su fortuna en negocios ruinosos y que cayó en la adicción al tabaco, fumando un paquete diario desde los 35 años hasta los 66 en que murió de cáncer de pulmón. Todo un fenómeno deportivo y social, atrapado en las redes del puñetero tabaco!!!
Por ello no solo debemos aprender y tomar nota de las cosas positivas de un gran campeón, sino también de las negativas que nos enseñó. Jabo


domingo, 14 de marzo de 2010

Después de la tempestad llega la calma.....



Estas dos fotografías están tomadas con un solo día de diferencia en el mismo lugar.
Esa lección que nos brinda la naturaleza debemos aprenderla, para cuando creamos que no podemos....Jabo